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Petros Zisis

Os presento al que seguramente sea el último vampiro que para mi mente. Es una perfecta mezcla de todos los que he creado anteriormente para rolear y estoy muy satisfecho con él.





Nombre y apellidos:

Petros Zisis

Raza:
Vampiro

Edad aparente:
21

Edad real:
737

Descripción física:
Petros lleva el pelo corto, es alto y su complexión es delgada aunque no demasiado. Su expresión es seria y su mirada profunda aunque indiferente. Suele ir bien vestido y normalmente lleva una chaqueta larga de cuello alto. Sus ojos oscuros son fríos y aparentemente despreocupados.

Descripción psicológica:
Petros es una persona seria e introvertida. Por su expresión seria, su mirada fría e inexpresiva y su modo de hablar franco, seco y directo siempre da la sensación de que al vampiro no le importe en absoluto lo que pasa en su alrededor pero en el fondo es un ser sensible y amante del arte y las cosas con buen gusto. Es muy difícil ganarse su confianza y que se abra a otras personas. No le importa mezclarse entre la multitud pero de una manera u otra siempre consigue destacar por sus formas.

Historia conocida:
Petros estaba predestinado a ser vendedor como su padre pero sus ideales le llevaron a la filosofía. Cultivó su mente y conoció otros seres, entre ellos el que le otorgó el don de la inmortalidad.

No tiene historia conocida, ni siquiera tiene apenas historia oculta, ha vivido siempre observando al mundo y reflexionando sobre las decisiones y criterios que lo han modelado.

Historia completa :
En el año 1270 el mundo miraba a Grecia prestando especial atención por los eternos conflictos entre francos y bizantinos para hacerse con el control, pero fuera de las batallas entre los dos bandos se escondía una realidad bastante diferente, había poblaciones enteras de granjeros que se mantenían al margen y sobrevivían como mejor podían en tierra de nadie, sin meter las narices en los conflictos políticos. En una de esas aldeas, demasiado insignificante para que la guerra la alcanzase, un joven muchacho, hijo de un mercader que había hecho fortuna vendiendo y revendiendo objetos entre ambos bandos, estaba más interesado en la filosofía que en las transacciones.

- He luchado demasiado para sacaros adelante a ti y a tu madre. – Le decía siempre su padre. - ¿Y así me lo agradeces? ¿Malgastando tu tiempo en memeces en vez de aprender la profesión que te dará de comer en el futuro?

A Petros no le gustaba lo más mínimo la manera de ganarse la vida que tenía su padre, a su manera de ver ganarse la vida gracias a las tragedias ajenas era algo muy poco noble. Pero nunca protestó ni se enfrentó a él. Era más inteligente esperar.

A punto de cumplir los 21 y aburrido de su vida de vendedor, el joven griego empezó a crear amistades que compartieran su verdadera pasión, la filosofía. Se hizo especialmente amigo de un hombre misterioso que acudía a las reuniones del grupo de filósofos sólo por las noches.

La inmortalidad le llegó de sopetón, sin ni siquiera esperárselo. Fue una noche de otoño, mientras Petros hablaba bajo la luz de la luna con su misterioso amigo de cuan bello debería ser poder vivir eternamente y ver cómo el mundo cambia y evoluciona. Su amigo, tras una sonrisa, se abalanzó sobre él y le hizo poseedor del Don.

Al principio se sintió terriblemente afectado por tener que vivir robándole la vida a los demás, pero poco a poco fue asumiendo todas aquellas cuestiones éticas y abrazó su nueva naturaleza.

Ha vivido durante muchos siglos pero nunca ha tenido un hogar. Se ha dedicado a lo que quiso desde el principio, a ver cambiar el mundo sin implicarse en él. Como muchos de los suyos ha amado y ha llorado a un amor que muere, ha sufrido traiciones y ha sonreído ante las cosas buenas. Pero el hecho de ser consciente de lo que él es y representa le ha hecho ser una persona distante y fría, no suele relacionarse con otros seres, sobre todo si se trata de humanos.

Hoy en día se le puede ver en bibliotecas, en conciertos, en museos o simplemente paseando. Sus siglos de vida apenas tienen historia ya que, en vez de dedicarse a vivir su vida, ha preferido espiar y estudiar la de los demás.

Poderes que tiene el personaje:
Al ser un simple espectador Petros no ha desarrollado grandes poderes ofensivos, ha preferido desarrollar otros dones que le ayudaban en su cometido de observar el mundo y comprender a las personas.

Petros posee una mente blindada, casi inexpugnable. Esa cualidad le hace inmune a los intentos de manipular sus acciones o pensamientos, un poder muy común entre algunos de los de su raza. La claridad de pensamiento es lo primero.

Para poder comprender a una raza como la humana nada mejor que ser capaz de leerles la mente. Petros es capaz de leer la de los humanos. No lo hará de manera literal pero sí que podrá adivinar si sus pensamientos son buenos o malos, podrá saber más o menos qué intenciones tiene o si está mintiendo. Este poder sólo lo ha desarrollado con los humanos ya que hacerlo con criaturas sobrenaturales podría acarrearle problemas por herir los orgullos de poderosos seres.

Debilidades:
Extremadamente curioso siempre quiere llegar al meollo de la cuestión. A veces siente la necesidad de investigar por qué pasan las cosas y esto puede meterle en problemas en los que no ha sido invitado

Diego Terán

Uno de mis personajes fetiche ya tiene una imagen digna para mostrarla y que os hagáis una idea de cómo és. La última entrada que heabía puesto era un relato sobre él, por si os la queréis releer teniendo ahora en mente su imagen.

El dibujo es, cómo no, de mi ilustradora favorita, Sombra!! Mil gracias niña por dibujar mis ideas, espero que hagamos una sociedad que pueda darnos frutos en el futuro ;)


Nathan Eagleheart



Nombre y apellidos: Nathan Eagleheart

Raza: Cambiaformas (Águila de cabeza blanca)

Edad aparente: 23

Edad real: 60

Descripción física:

Forma humana: 1,78 de altura, complexión atlética con músculos bien formados pero no demasiado hinchados. Su pelo de un rubio pálido. Sus ojos son de color amarillo, por lo que cuando está en su forma humana lleva siempre gafas de sol para ocultarlos.

Forma semihumana: Su pelo se vuelve blanco del todo. De su espalda nacen dos grandes alas emplumadas como las de un águila, haciendo así que pueda volar. Sus piernas de rodilla para abajo se convierten en las patas de un águila. Su espalda se llena de plumas que surgen del nacimiento de sus alas y se extienden por toda su espalda.

Forma animal: Un formidable águila de cabeza blanca, quizás un poco más grande de lo normal en su especie.

Descripción psicológica: Su ascendencia en varias generaciones es de cambiantes puros, eso hace que sienta cierta aversión a los humanos corrientes, sintiendo que es un ser superior. No se fía de ellos y odia con toda su alma a los humanos que insultan y tratan de eliminar a alguien sólo por ser diferente. Detesta a los vampiros, no los puede ni ver, es un sentimiento instintivo. Al venir de ascendencia cambiante, Nathan prefiere estar siempre en su forma semihumana, pues es la que más ventajas le da y la que considera como normal por la educación que le han dado sus padres. Usa su forma animal para explorar o vigilar, o simplemente para volar pasando desapercibido. Su forma humana la usa sólo cuando hay humanos cerca. Siempre lleva el peso de las decisiones cuando está en grupo, asumiendo el liderato de este como algo natural, es algo para lo que fue educado al venir de una familia noble.

Historia conocida:

Nathan Eagleheart viene de una familia noble. Siempre ha estado con ellos, y ha sido feliz hasta que no hace mucho sus progenitores fueron asesinados por humanos que les consideraban una amenaza. Desde entonces ha vagado por el mundo sin quedarse demasiado tiempo en ningún sitio.

Historia completa: Nathan Eagleheart, segundo hijo de la casa Eagleheart, una familia noble en algunos países nordicos, siempre se ha sentido seguro en el nido paterno. Debido a la temprana muerte del primogénito de su familia, Nathan ha sido educado para ser un correcto líder. También ha sido educado para entender y saber convivir entre humanos, incluso para saber cómo tratar con los vampiros.

La costumbre de su familia por no ocultar su raza e ir casi siempre en forma semihumana provocó el desastre cuando, no hace muchos años, fueron asesinados mientras dormían por humanos que les consideraban una amenaza. Nathan estaba de viaje aquella noche y nunca se ha perdonado el no estar allí para poder ayudar a los suyos.

Desde entonces ha pasado sus años de vida errando y viajando de un sitio a otro, conociendo gentes y lugares, creciendo en conocimientos y experiencias pero sin ningún hogar ni ninguna familia.

Poderes que tiene el personaje: Ya en su forma humana puede ver hasta 3 veces más que los humanos, esta cualidad se duplica en su forma semihumana. Sus manos poseen una gran fuerza, pudiendo agarrar algo y ser imposible hacérselo soltar. En su forma semihumana puede volar con sus alas. Posee una agilidad y unos reflejos extraordinarios, y una coordinación de movimientos única.

Debilidades: El hecho de preferir su forma semihumana a la humana podría ser un gran problema si alguien burlara sus agudizados sentidos y le descubriera. Sus rasgos animales en forma humana y su gran tamaño en forma animal hacen que, a ojos de quien busca cambiantes, pueda ser reconocido.

Otros datos de interés: El que en su forma semihumana tenga brazos además de alas es debido a una lógica evolución de la especie. Su familia ha sido cambiante pura desde hace cientos de generaciones, y para poder defenderse mejor ha evolucionado a una forma semihumana que le da una gran ventaja con respecto a otras especies. Esto les ha ayudado mucho en las eternas guerras entre especies.

Edward Corson


Nombre y apellidos: Edward Corson

Raza: Humano

Edad: 25

Descripción física: Complexión atlética, pelo largo, ojos de color marrón oscuro. Suele llevar la barba a medio afeitar, aunque no por eso deja de cuidarse. Suele vestir con pantalones vaqueros, camisetas de grupos de heavy metal y una chupa de cuero. Le gusta llevar botas del estilo New Rock.

Descripción psicológica: Edward vive por y para la música. Lleva tocando la guitarra desde antes de aprender a andar. Es la pasión de su vida y se le da muy bien tocarla. Es un hombre amable, alegre y bromista. Es un romántico empedernido. Además de la música, le gusta el ocultismo. Le encantaría observar algún suceso paranormal para poder creer en ello.


Historia: Edward ha tenido una guitarra entre sus manos desde que tiene uso de razón. Su padre era el guitarrista de un grupo de rock ochentero, y de él sacó la afición a la música y a su instrumento rey.

Nunca ha sido bueno en los estudios, Edward siempre ha tenido no pájaros sino acordes en la cabeza y no ha prestado mucho interés a lo demás. Desde su juventud ha formado varias bandas de rock, casi todas sin apenas repercusión aunque todo el que le ha visto tocar ha admitido que nunca había visto tocar nunca a nadie de aquella manera.

Dejó los estudios en cuanto pudo, y empezó a trabajar en una tienda de música a los 16. De ése sueldo sacó dinero y conocimientos para seguir desarrollando su gran talento.

Empezó a prestarle un cierto interés al ocultismo por uno de sus grandes ídolos musicales. A los 21 años era un fan acérrimo de Eternidad, una banda de Heavy Metal con tintes oscuros que lideraba alguien que decía ser un vampiro. De todas maneras no cree en lo que no ve por lo que se mantiene escéptico en ese aspecto.

Su ciudad se le quedó pequeña, y desde los 23 años empezó a viajar de una ciudad a otra, asistiendo a conciertos, a clases particulares de guitarra por parte de los más grandes profesores y absorbiendo todo el conocimiento que es capaz de retener.

Cuando pasó una semana en Nexus de vacaciones, Edward se enamoró del ambiente de la ciudad, de su gran discoteca heavy, y de las inmensas oportunidades que ésta podía brindarle.

Diego Terán


Nombre y apellidos: Diego Terán
Raza: Vampiro
Edad aparente: 25
Edad real:
874 (1133)

Descripción física: Alto y atlético. Su cuerpo es y está lleno de cicatrices, testigos de decenas de batallas en las que luchó en su vida de mortal. Le gusta vestir principalmente de negro para así ocultarse mejor en la noche. Suele llevar pantalones de cuero, que se adaptan a sus piernas y le dan soltura de movimientos. Por encima suele llevar alguna camisa o camiseta oscura y una cazadora de cuero de las largas, las que llegan hasta los pies, que se quita cuando se dispone a pelear enserio. Esa cazadora le ayuda también a ocultar su katana de plata, la cual siempre lleva consigo.

Descripción psicológica: Se odia a sí mismo por ser un vampiro, una bestia infernal, pero ha sabido llevar su condena y mantenerse vivo durante siglos haciendo del castigo un don, y dedicándose a alimentarse de villanos. No le gusta exponerse y casi siempre anda oculto y en zonas en las que apenas haya nadie. Es silencioso y muy poco hablador, aunque las veces que habla demuestra toda su frialdad.

Historia: Dedicó su vida de mortal enteramente al combate. Su padre era un noble feudal y un experto en combate que enseñó el arte de matar a su hijo desde que éste pudo sostener una espada. Su padre tenía siempre ansias de conquistar y aumentar sus tierras, por lo que Diego saboreó la batalla siendo apenas un niño.

Las enemistades de su padre y sus ansias de combate terminaron por costarle la vida. Cuando Diego contaba sólo 16 años su padre murió traicionado por uno de sus generales en una importante batalla. El niño no sólo perdió a su progenitor sino también su hogar, sus tierras, su apellido. Perdió su vida y tuvo que empezar otra. A pesar de su fervor religioso no tuvo más remedio que vender su arma, y a los 16 años Diego Terán empezó a ser un conocido mercenario, muy conocido por su efectividad.

Uno de sus clientes no fue tan honrado como parecía, y tras citarle a solas para pagarle sus servicios acabó emboscándole y alimentándose de él. Era un joven de 25 años, fuerte y experto en armas, un perfecto guardián para un vampiro. Fue por eso por lo que Diego obtuvo el don de la inmortalidad. Pero para el joven no supuso sino un castigo divino y se odió a si mismo durante varias décadas. Se odió a su mismo y a lo que representaba. El era un demonio, era todo lo que había odiado desde pequeño, todo lo que su religión le enseñó a odiar. Pasaron los años y el los dedicó a perfeccionar sus técnicas de combate. Abandonó su tosco espadón y se especializó en un arma mucho más afilada, más manejable, más letal. Se especializó en la katana. Con el tiempo logró volcar su odio hacia el vampiro que le convirtió, y con sólo 340 años pudo acabar con la vida de quien le arrebató la suya. La venganza se había cumplido.

Obtuvo satisfacción al matar a quien merecía morir, y fue a esa lid a la que ha dedicado el resto de su existencia. Poderoso, casi insuperable en el arte del combate siempre andará oculto, acechando a posibles criminales para arrebatarles la vida que no merecen y alimentar así la suya propia.

Sholrack "El Chungo"

En el server de rol online en el que juego, hace unas semanas creé un personaje exclusivamente para pasarmelo bien. He aquí la pequeña descripción que hice de el...



Ha llegado a Amelion Sholrack "El Chungo". Le llamaban el feo, pero una mujer se lo dijo a la cara y él le hizo el salto del tigre desde un cuarto piso... El sobrevivió, como siempre. Ella murió. A partir de entonces pasaron a llamarle sólo "El Chungo". El piensa que se refieren a lo peligroso que es, pero en realidad sigue siendo por su fealdad y su chunguedad como persona.

Es conocido entre los eruditos que le han estudiado como "El Juguete de Cyric", ya que se sospecha que es una burla de el dios del asesinato hacia la humanidad. Es inmortal (como Arcadios), cuando muere, por gracia de su dios, se regenera al tiempo (ya q no hay muerte permanente). Se sospecha que Cyric no le deja morir por los buenos ratos que se pasa riéndose con el. Como persona es lo peor. Es Arrogante, es un depravado sexual, obsceno, malhablado, no tiene modales, no tiene honor, no conoce el respeto...

Los Orcos le dejaron pasar sólo después de haberle matado diez veces. Se aburrieron de hacerlo como se aburrieron de que amenazara con violar a sus hembras y a sus yeguas.

Rekath

Bajo la fría luz de las estrellas, y ante la muda mirada de la luna llena, el más temible de los cazadores acecha a su presa. Su caminar es lento pero seguro, camina a suficiente distancia de su víctima como para que ésta no repare en él, pero suficientemente cerca como para no perderla de vista. Un largo abrigo negro cubre su cuerpo y sus posibles armas, aunque no es de esos que necesita de tales objetos para defenderse. Su rostro es frío e inexpresivo, y sus ojos profundos y tremendamente tristes. Son los ojos de quien ha visto el pasar de los siglos y ha visto marchitarse hasta la más bella de las flores. Tal es su condena, tal es su vida.

Su cabeza la adornan unos largos cabellos, del color de la plata por la noche, y del color del oro por el día. Porque sí, el poder de éste vampiro es tal que ni siquiera la luz del sol puede acabar con él, y ha adquirido un color de pelo idóneo para camuflarse entre los inconscientes humanos.

Ha vivido cientos de vidas humanas, incluso ha durado el tiempo que suelen durar varias vidas de vampiro. Su secreto para no caer en la desesperación eterna es simple: Carpe Diem. Rekath vive el momento y no piensa en el mañana, se concentra en el hoy. Para cualquier humano no pensar en el mañana sería imposible, pues su vida es limitada y en sus mentes se atropellan miles de cosas que quisieran hacer en sus míseros segundos de vida. En cambio un vampiro no tiene esa preocupación pues dispone de todo el tiempo del mundo para sus actos.

Pero el poder absoluto, la capacidad de caminar bajo la luz del sol tiene un precio, un precio siniestro y altísimo. Cualquier vampiro de varios miles de años apenas necesitará sangre humana para vivir, pues ha aprendido a sobrevivir absorbiendo la esencia de la vida, esa esencia que rodea todo lo que está vivo sin que nos demos cuenta. Pero un vampiro que bajo la luz del sol gasta tanto y tanto poder como para no morir necesita matar cada día como el más patéticos de los vampiros imperfectos, esos que por defectos físicos o psíquicos no son capaces de retener la energía que obtienen con cada alimentación y necesitan beber cada dos por tres. El hecho de tener que alimentarse constantemente le hace vulnerable, muy vulnerable pues sus actos, noche tras noche, no pasarán tan fácilmente inadvertidos por muy estúpidos que sean los humanos, y eso le condena a un eterno deambular por el mundo sin poder quedarse mucho tiempo en un sitio.

Condenado a no tener hogar, ni amigos ni familia. Condenado a que sus amores se marchiten con los años sin que el nada pueda hacer, siempre que no sea el mismo el que, sin querer y cegado por su hambre, acabe con sus vidas. Condenado y eternamente triste, el más poderoso de los vampiros pasa sus días en soledad.


Imagen hecha por Sombra, en exclusiva y de regalo para mi, es Rekath.

Alessandro D’Angelis


Alessandro D’Angelis nació en el siglo XVIII en el seno de una familia adinerada y poderosa del norte de la España de aquella época. De procedencia italiana, las restricciones y el canon de comportamiento que a los nobles se les suponía hicieron de él un joven sediento de libertad. A los 17 años ya llevaba meses escapándose de casa por la noche, y había probado los placeres carnales con todas las hijas de nobles de su ciudad.

A los 18 años Alessandro abandonó su ciudad, su casta y su apellido y se mudó a una ciudad vecina. Allí, aprovechándose de su belleza natural, trabajó de modelo hasta que tres años después tuvo que abandonarla por haberse acostado con las mujeres de gente muy importante, lo cual hizo que pusieran precio a su cabeza.
Vagó por bosques y montañas y estuvo a punto de morir en varias ocasiones. Pero otra de las características de Alessandro es su capacidad de aprender, y gracias a sus experiencias aprendió a sobrevivir y cazar en territorios hostiles, lo cual le vendría muy bien en el futuro.

En una fría noche de invierno, cuando Alessandro se acercaba a la ciudad de Madrid se cruzó con un hombre que cambió su vida para siempre. Rekath no perdió el tiempo, y se presentó directamente como un vampiro. Alessandro no le creyó, pero aceptó trabajar para él en su mansión. Empezó trabajando como limpiador en las cuadras, pero según iba alimentándose adecuadamente y manteniendo básicas costumbres higiénicas Alessandro acabó recuperando todo su esplendor físico.

Rekath, su mentor, era una persona excéntrica, pero a parte de ciertas extrañas costumbres no daba la sensación de ser un no-muerto sediento de sangre humana. Para Alessandro fue más que un amigo, fue un profesor y una persona a la que admiraba. Al contarle sus experiencias y escarceos amorosos, Rekath no se escandalizó sino que le miró fijamente a los ojos. Le dijo que tenía un don, un don de gentes que le brindabas infinitas posibilidades, de las cuales el sólo había desarrollado la de la seducción.

Pasaron los años y cumplió 26. Rekath estaba cada vez más complacido con él, y hablaba de que sería su obra cumbre. Alessandro no lo entendió hasta que una noche, y sin mediar palabra Rekath le atacó y le robó la vida transformándole en un ser cuya existencia nunca llegó a soñar que fuera real. Alessandro se convirtió en vampiro. Pero no se torturó por ello. Había llegado a pensar que si Rekath era realmente un vampiro sería maravilloso convertirse en un ser como él, inmortal, eternamente joven, ¿a quién no le sonaría tentador? Por su parte, su mentor le explicó que sin la inmortalidad, Alessandro sólo sería una obra de arte inconclusa y fugaz.

Juntos viajaron durante casi dos siglos. Alessandro aprendió muchas cosas sobre sí mismo y sobre sus posibilidades. En el año 1982 Rekath le dijo que ya estaba, que ya era el mejor vampiro que nunca había creado, una verdadera obra de arte, pero que ahora debería recorrer el camino de la eternidad solo, que él tenía que intentar superarse a sí mismo. Y así emprendió Alessandro su vuelo en solitario, de Rekath aprendió todos sus poderes y que la mejor forma de sobrevivir era no mostrarlos a no ser que no tuviera otro remedio. Hasta hoy, Alessandro sigue recorriendo calles y ciudades en busca de aventuras, desventuras, amores y desamores…

Dirinil Daril'Hazzel

En esta sección de Mis Personajes (Es la caña esto de crear etiquetas jajaja) iré poniendo personajes creados integramente por mi. Espero que os gusten!. Para empezar os presento a un Drow. Me basé en mi personaje literario favorito, Drizzt Do'Urden, pero le hice más drow, más malo... Siempre he pensado que los antiheroes tienen mil veces más jugo que los típicos heroes buenazos.

En la oscuridad de la noche, dos ojos rojos como rubíes brillan amenazantes. A la luz de una vela, su pelo blanco y su piel negra como la ceniza delatan su ascendencia, delatan su condición. Dirinil Daril’Hazzel es un drow, un elfo oscuro salido de las profundidades de la tierra. Una criatura temida en toda la superficie por su fama de cruel y malvada por naturaleza, y Dirinil lo es. Su cara, bella como la de cualquier tipo de elfo, está adornada por dos cicatrices muy características, una en forma de x en su pómulo derecho y otra que le rasga en línea recta, de arriba a bajo desde la frente izquierdo hasta su pómulo, aunque su ojo izquierdo se salvó del filo que la produjo. Físicamente es delgado, como cualquier elfo, aunque no le faltan músculos. Su altura de 1,80 y su facilidad para esconderse entre las sombras hacen de el una criatura temible e impredecible.

Dirinil Daril’Hazzel fue el mejor de los maestros de armas de su ciudad drow, aunque la unión de tres envidiosas madres matronas hizo que la casa Daril’Hazzel fuera exterminada de la faz de la tierra, y el, gracias a su talento para el camuflaje y para la batalla, logró escapar, y lo hizo al único lugar donde sus katanas gemelas no fueran fácilmente reconocibles, a la superficie.

Impulsado por su naturaleza y por su educación, ya que a los drows les enseñan a odiar antes que a hablar, Dirinil fue pronto un reputado y temidísimo asesino en el bosque donde se hospedaba, hasta que según fue conociendo a las criaturas de la superficie fue dándose cuenta de que no eran las viles y despiadadas criaturas que le habían enseñado, sino más bien todo lo contrario. Dirinil lloró durante cuatro días y cinco noches, lloró por cómo le habían engañado desde pequeño y odió a muerte a su raza. El drow se juró a sí mismo no sólo que se vengaría de los suyos sino que lucharía con todas sus fuerzas contra su naturaleza vil y destructiva.

Desde entonces Dirinil Daril’Hazzel, el maestro de armas, el asesino más temido del mundo, se especializó en cazar drows, ya que ¿quién mejor que un propio drow, que se sabe todos los trucos de su especie, para matar a los de su especie? Su semblante serio y humor ácido hacen que le tengas respeto en cuanto lo oyes. Si alguna vez os cruzáis con el, podréis ver reflejados en su cara el dolor y el sufrimiento de quien mantiene una eterna lucha contra sí mismo, una lucha para controlar su naturaleza, sus ansias de sangre. Pero guardaros de hacerle enfadar, pues cuando, a propósito, Dirinil deja de luchar contra su naturaleza, se convierte en la más letal máquina de matar que el mundo haya visto nunca.